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Rasmus Østergaard es editor y periodista en Just Add People. Rasmus es responsable de hacer que la información útil sobre la profesión de peluquería y la industria de la belleza sea accesible para todos.
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Consejos y recomendaciones
10 de marzo de 2025
Cada hora que has reservado pero no has podido llenar es, en realidad, dinero que dejas de ganar. En su lugar, podrías haber atendido a un cliente que pagara.
Tu agenda está cuidadosamente organizada para que aproveches al máximo el día. Cuando un cliente no se presenta, el plan se desmorona y te quedas con un hueco que no te genera ingresos.
Piensa en cuánta energía gastas preguntándote si determinados clientes volverán a no presentarse. Esto afecta tanto a la calidad del servicio como a tu satisfacción en el trabajo.
Tu tiempo es lo más valioso que tienes en tu negocio. Si tú no lo valoras, algunos de tus clientes tampoco lo harán. No se trata de ser duro, sino de poder seguir ofreciendo un buen servicio a todos los demás.
Calcula cuál debe ser tu tarifa por hora real para cubrir salarios, alquiler y productos. Esa cifra es el punto de partida para determinar cuánto debería ser tu cargo por cancelación.
Según la legislación danesa, puedes cobrar un cargo por incomparecencia, pero solo si el cliente ha sido informado previamente de las condiciones. Sin esa información, no podrás exigirlo si el cliente presenta una reclamación. Algunos buenos lugares para informar son: la sección de condiciones de tu página web, el propio proceso de reserva o un recordatorio por SMS o correo electrónico.
Contacta con el cliente mediante un mensaje amable y sin reproches, e infórmale de que se cobrará el cargo. Si ya ha proporcionado los datos de su tarjeta o ha pagado un depósito, solo tienes que cobrar el importe. De lo contrario, puedes enviarle una factura o una solicitud de pago por MobilePay con una breve explicación.
Si el mismo cliente no se presenta varias veces, es una decisión empresarial completamente natural plantearte si quieres seguir aceptando sus reservas. Las personas pueden cambiar, pero la experiencia demuestra que rara vez ocurre.
A muchos peluqueros y profesionales de la estética les resulta incómodo cobrar por un servicio que no han prestado. Pero sí has prestado algo: has reservado el tiempo, has asumido los costes y podrías haber atendido a otro cliente en su lugar. Un cargo por cancelación no consiste en ser estricto, sino en proteger tu negocio.
No se trata de castigar a los clientes, sino de dejar claro que tu tiempo tiene valor. Si hay un cliente que no deja de faltar a sus citas, dejar de aceptarle reservas puede liberar espacio para un nuevo cliente estable que realmente se presente. Cuando una cita se cancela a última hora, afecta a tu estado de ánimo —es realmente frustrante— y tus otros clientes lo notan.
Si necesitas hablar sobre cómo estructurar mejor tu política de cancelación, escríbeme. Y si además quieres trabajar en la fidelización de tus mejores clientes, también he escrito sobre por qué los descuentos no son el camino para conseguirlo.
Escrito por Rasmus Østergaard

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Rasmus Østergaard es editor y periodista en Just Add People. Rasmus es responsable de hacer que la información útil sobre la profesión de peluquería y la industria de la belleza sea accesible para todos.